Voy a conquistarte; no será fácil, lo sé. Voy a enamorarte; no será difícil, eso pienso. Valientemente, voy a conquistarte.
Fui a tu conquista, nervioso y tembloroso. Quién lo dijera, mi valentía terminó en cobardía: el conquistador terminó siendo conquistado.
Conquistado por tu tierna mirada, tu dulce sonrisa y esos bellos ojitos cafés. Si vivir a tu lado fuera una condena, pediría que fuera eterna.
Conquistado por tu forma de hablar, tu actuar, tus decisiones, tus acciones; por tu forma de ser, tan perfecta. Por eso has conquistado a este humilde poeta.
Conquistado por tu cariño, tu compañía, por tus consejos. Eres encantadora y me traes bien encantado.
Hoy me queda claro que te amo más que ayer, quizás mañana más que hoy; y cómo no amarte, si has conquistado al conquistador.