Hola, te escribo porque hemos tenido desacuerdos; no es bueno vivir peleados siendo perfectos desconocidos.
Querido sustituto, quiero desearte que seas feliz con la que yo amé. Ella te eligió a ti por una razón. Déjame pedirte un favorsote: nunca le rompas el corazón.
Ella puede ser muy enojona, muy celosa y caprichosa, pero merece todo lo mejor. Trátala con cariño, un mensaje de buenos días por las mañanas.
Un detalle romántico; sobre todo, nunca olvides decirle cuánto la amas. Algo más: nunca dudes del amor de ella, no hay amor más puro que el de esa belleza.
Quizás no debería decirte todo esto, pero no cometas los mismos errores que yo: nunca le falles.
Ella es especial y única, no encontrarás nada igual. Te lo digo yo a ti, que hoy ocupas mi lugar.