Eran ciertas esas falsas ilusiones, esos falsos sentimientos; hoy es una cruel verdad y, estando completamente consciente, acepto esta falsedad como realidad.
Por más que pienso y pienso, no sé si sigo siendo el mismo necio que no sabe cómo finalizar esta historia, o únicamente un menso más que le tiene miedo a la soledad. Viví en un mundo de fantasía, aunque hoy no desconozco la mismísima realidad.
No sé si soy el mismo o solo soy un demente que no se reconoce ni a sí mismo. Quizás no soy el mismo porque tú me hiciste a tu manera; me diste alas para volar, pero no me mostraste que tenía que volar lejos de ti.
Soy el mismo, he cambiado mis pensamientos, pero no a este necio corazón. Es la razón por la que pasa el tiempo y yo aún te sigo amando. Cuando te olvide, quizás sea porque se me desvanece lentamente el alma.
Soy el mismo que aún te sigue buscando como un loco; no soy exagerado, pero he buscado las huellas de tus pasos hasta en la arena más húmeda de la playa.
Soy el mismo, quizás me he arrepentido de las cosas del ayer, cuando posiblemente haya una nueva oportunidad en el mañana.
Quizás no te olvide hoy, mañana o quizás nunca lo haga, pero estos versos terminan aquí.