Si la ven, díganle estas palabras que nacen de mi destrozado corazón, nostalgia y tristeza.
Pero las palabras no dejan de fluir. Vivo destrozado, sigo intentando, pero tal parece que nada es como ayer. Hoy vivo atado a una ilusión, vivo vagando en esta triste soledad.
Lo sé, lo sé; acepto que yo no soy el afortunado, sino el perdedor, aún con esperanzas. Me rechazaste una y mil veces, condenado a vivir sin tu amor; si algo me falta, son fuerzas para continuar.
Me rechazaste una y mil veces. Quisiera que fuera solo un triste sueño, pero desgraciadamente es una triste realidad. Te amo, te amo, te amo y por eso me declaro perdedor.
Los amores vienen y van. Así son las cosas: vivimos entre las nubes, pero lo único que nos hace volar son las falsas ilusiones.