No sé cómo abrir mis sentimientos, o cómo cerrar un cuento. Han pasado varios años desde la última vez que nos vimos, pero hoy te extraño.
Hoy solo quedan recuerdos, poesías, fotografías, una que otra cartita. Total, ¿qué importa? Eso hoy es parte del olvido. No es tan fácil; aún recuerdo la primera vez que vi tu hermosa carita.
Me vale si me hago daño; total, los recuerdos son ingratos, pero yo aún te extraño. No te puedo olvidar; son tantos recuerdos que, si me deshiciera de ellos, sé que quedarían unos cuantos de los tantos que aún conservo.
Eres mi necesidad, pero eso ¿qué importa hoy? La realidad es que tú eres feliz con tu cariño y yo soy el extraño.
Te sigo queriendo y quizás lo siga haciendo durante unos cuantos años más, y finalmente seamos como al principio: dos completos extraños.