Dicen que los recuerdos son ingratos; entonces, ¿por qué en la vida hay retratos? Me gusta vivir la vida, pero me cuesta olvidar su belleza.
Si los recuerdos son ingratos, ¿por qué llegaste a mi vida? Quizás fue una casualidad, yo lo dudo; pero con sinceridad te digo: ¡qué hermosos recuerdos!
Las veces que éramos felices, nuestras fotos, nuestros buenos deseos, nuestras promesas, nuestras tristezas... pero siempre juntos.
Dime si no son hermosos recuerdos, sobre todo esos bellos atardeceres. Disfrutar a tu lado los placeres de la vida fue maravilloso.
Los recuerdos son hermosos cuando son bien vividos, o son ingratos cuando solo dimos malos tratos.