¿Recuerdas la vez que nos vimos? Éramos dos perfectos desconocidos. Después nos conocimos y nos hicimos amigos.
¿Recuerdas cuando por accidente te robé un beso? Me empujaste y dije: «Ya me quedé sin dientes». Desde ese momento fuiste parte de mi universo.
¿Recuerdas la vez que entre una plática te dije «te amo»? No era el momento ni yo lo tenía planeado, solo se me salió el sentimiento.
Te lo dije sin pensarlo, y es que si lo pienso, nomás me hago menso. Te amo con sinceridad, aunque no te lo haya dicho con claridad.
Y es que en ese momento los nervios me invadían. Recuerdo bien el día en que te dije «te amo», y si fuera necesario, te lo recalcaría toda una eternidad en mi vida.