El amor me tomó por sorpresa. ¿Que qué me gusta de ti? Quizás sean tus ojos, tu pelo o tu belleza, pero lo que sí te digo: ¡me encanta tu forma de ser!
Te amo desde el primer día y quiero que estés siempre conmigo. Daría cualquier cosa si fuera posible, para que te quedes hasta el último día de nuestras vidas.
Hoy mi corazón exclama tu nombre, no hace más que exigir estar a tu lado. Me enamoras cada día con tu forma de ser: eres inteligente y a la vez un poco loca. Solo te veo y me encantaría robarte un beso de tu boca; eres tú la razón de este verso.
Eres muy seria, pero a la vez romántica. Me encanta esa seriedad, pero más me encantan tus pequeños detalles y, sobre todo, tu inmenso amor. Me enamora tu forma de ser, me enloquece tu belleza; me llegan hasta el alma tu dulzura y tu pureza.
¡Feliz día de San Valentín! Este es un detalle pequeño, pero sincero. Gracias por estar conmigo este 14 de febrero, ¡y espero que celebremos juntos muchísimos más!